miércoles, 11 de abril de 2012

Sobre "la conquista de la felicidad" del amigo Russell


En cursiva el texto obtenido del libro (las citas), el resto encabezado por la letra M lo que me permito comentar:

PRIMERA PARTE: CAUSAS DE LA INFELICIDAD
Capitulo 1: ¿Qué hace desgraciada a la gente?
1.- De tarde en tarde, pasa un coche cargado de personas de color cuyos  ocupantes dan auténticas muestras de estar pasándoselo bien, pero provocan indignación por su comportamiento excéntrico y acaban cayendo en manos de la policía debido a un accidente: pasárselo bien en días de fiesta es ilegal
2.- Lo único que el alcohol hace por ellos es liberar el sentimiento de culpa, que la razón mantiene reprimido en momentos de más cordura.
3.- En parte se debe a que he logrado prescindir de ciertos objetos de deseo —como la adquisición de conocimientos indudables sobre esto o lo otro— que son absolutamente inalcanzables. Pero principalmente se debe a que me preocupo menos por mí mismo.
4.- La disciplina externa es el único camino a la felicidad para aquellos desdichados cuya absorción en sí mismos es tan profunda que no se puede curar de ningún otro modo.
M.- Enumeración descriptiva de los egoístas infelices un poco simplista: pecadores, narcisistas y megalómanos.
5.- Las personas que son desdichadas, como las que duermen mal, siempre se enorgullecen de ello.

Capitulo 2: Infelicidad byroniana.
6.- Se olvida de que una parte indispensable de la felicidad es carecer de algunas de las cosas que se desean.
7.- Por tanto, si los estados de ánimo estuvieran determinados por la razón, habría igual número de razones para alegrarse como para desesperarse.
M.- La actividad exterior (de supervivencia) salva de la infelicidad impostada del intelectualismo pesimista.

Capitulo 3: Competencia.
M.- Capitulo muy obvio y lleno de tópicos sobre la vida de los hombres de negocios, caricaturizados por el autor, infelices en el esfuerzo por competir por ganar más dinero.

Capitulo 4: Aburrimiento y excitación.
M.- Hay tanta infelicidad en el excesivo aburrimiento como en el exceso de excitación.
8.- Pero con la invención de la agricultura, la vida comenzó a volverse tediosa, excepto para los aristócratas, por supuesto, que seguían estando —y aún siguen— en la fase cazadora.
9.- Seguro que el aburrimiento contribuyó en gran medida a la práctica de la caza de brujas, el único deporte que podía animar las noches de invierno.
10.- El amor forma parte de la vida en la tierra; el sexo sin amor, no.

Capitulo 5: Fatiga.
11.- Una vez tomada la decisión, no hay que revisarla a menos que llegue a nuestro conocimiento algún nuevo dato. No hay nada tan agotador como la indecisión, ni nada tan estéril.
12.- En la vida moderna, la clase de fatiga que importa es siempre emocional; la fatiga puramente intelectual, como la fatiga puramente muscular, se remedia con el sueño.
13.- El hecho de que el valor físico sea tan corriente entre los varones jóvenes demuestra que el valor se puede desarrollar en respuesta a la opinión pública que lo exige. Si hubiera más valor, habría menos preocupaciones y por tanto, menos fatiga; y es que una gran proporción de las fatigas nerviosas que sufren en la actualidad hombres y mujeres.

Capitulo 6: Envidia.
14.- Y la pasión que ha dado impulso a las teorías democráticas es, sin duda, la pasión de la envidia.
15.- Quien desee aumentar la felicidad humana debe procurar aumentar la admiración y reducir la envidia.

Capitulo 7: El sentimiento de pecado.
M.- Decepción con la conciencia de pecado. Se refiere casi exclusivamente al remordimiento con la moral religiosa. No parece haber tal cosa en la ética racional que predica.

Capitulo 8: Manía persecutoria.
16.- Cualquier cosa que haya que hacer, solo se podrá hacer correctamente con ayuda de cierto entusiasmo, y es difícil tener entusiasmo sin algún motivo personal.
17.- Hay que convencerse de que los demás pierden mucho menos tiempo pensando en nosotros que el que perdemos nosotros.

Capitulo 9: Miedo a la opinión pública.
18.- Como regla básica, uno debe respetar la opinión pública lo justo para no morirse de hambre y no ir a la cárcel, pero todo lo que pase de ese punto es someterse voluntariamente a una tiranía innecesaria, y lo más probable es que interfiera con la felicidad de miles de maneras.
19.- ... habría que prohibir todo lo que haga la vida insoportable a individuos inocentes, aun en el caso de que hayan dicho o hecho cosas que, publicadas maliciosamente, puedan desprestigiarles.

SEGUNDA PARTE: CAUSAS DE LA FELICIDAD
Capitulo 10: ¿Es todavía posible la felicidad?
M.- La felicidad del hombre de ciencia es como la del jardinero (la caza de conejos o la caza del saber); y la del jardinero como la del que cava pozos sin preocupaciones.
20.- El sentido del deber es útil en el trabajo, pero ofensivo en las relaciones personales. La gente quiere gustar a los demás, no ser soportada con paciente resignación.
21.- El secreto de la felicidad es este: que tus intereses sean lo más amplios posible y que tus reacciones a las cosas y personas que te interesan sean, en la medida de lo posible, amistosas y no hostiles.

Capitulo 11: Entusiasmo.
22.- Lo que es el apetito en relación con la comida, es el entusiasmo en relación con la vida.
23.- Los que participan del banquete de la vida adoptan actitudes similares ante las cosas buenas que la vida les ofrece. El hombre feliz corresponde a nuestro último tipo de comensales. Lo que es el apetito en relación con la comida, es el entusiasmo en relación con la vida.
24.- El glotón sacrifica todos los demás placeres al de comer, y de este modo disminuye la felicidad total de su vida.
M.- La relación establecida entre la felicidad fruto del entusiasmo y el disfrute de comer cuando hay apetito deberla ser principio de Sofigma.
25.- Todos nuestros gustos y deseos tienen que encajar en el marco general de la vida. Para que sean una fuente de felicidad tienen que ser compatibles con la salud, con el cariño de nuestros seres queridos y con el respeto de la sociedad en que vivimos.

Capitulo 12: Cariño.
26.- ... no estoy seguro de que sea más fácil adquirir buen carácter que adquirir buen aspecto; en cualquier caso, las medidas necesarias para lograr esto último son más conocidas, y las mujeres se esfuerzan más en ello que los hombres en formarse un buen carácter.
27.- Entre todas las formas de cautela, la cautela en el amor es, posiblemente, la más letal para la auténtica felicidad.

Capitulo 13: La Familia.
28.- Si hay niños, la vida en un piso es dura. No hay espacio para que los niños jueguen, ni hay espacio para que los padres escapen del ruido que hacen los niños.
M.- Curiosa contradicción según muestra el autor la sociedad moderna, donde el mismo progreso reduce la natalidad y exige la paternidad como medio de obtener felicidad e interés por el mundo que dejaremos a nuestros hijos. Incompatible no tener hijos y ser ecologista, características ambas típicas de los países desarrollados.
29.- Por eso es importante, por el bien de los hijos y por el de la madre, que la maternidad no la prive de todos sus demás intereses y ocupaciones. (...) Muchos niños han quedado malogrados psicológicamente a causa del trato ignorante y sentimental que les dieron sus madres. (...) En el futuro, la relación madre-hijo se parecerá cada vez más a la que los hijos tienen ahora con sus padres, y así las mujeres se librarán de una esclavitud innecesaria y los niños se beneficiarán del conocimiento científico que se va acumulando en lo referente al cuidado de sus mentes y sus cuerpos en los primeros años.

Capitulo14: Trabajo.
30.- La capacidad de saber emplear inteligentemente el tiempo libre es el último producto de la civilización, y por el momento hay muy pocas personas que hayan alcanzado este nivel.
31.- Sin respeto de uno mismo, la felicidad es prácticamente imposible. Y el hombre que se avergüenza de su trabajo difícilmente podrá respetarse a sí mismo.
32.- La constancia en los propósitos no basta para hacerle a uno feliz, pero es una condición casi indispensable para una vida feliz. Y la constancia en los propósitos se encarna principalmente en el trabajo.

Capitulo 15: Intereses no personales.
33.- Desaprovechar las oportunidades de conocimiento, por imperfectas que sean, es como ir al teatro y no escuchar la obra.
34.- Para soportar bien la desgracia cuando se presenta conviene haber cultivado en tiempos más felices cierta variedad de intereses, para que la mente pueda encontrar un refugio inalterado que le sugiera otras asociaciones y otras emociones diferentes de las que hacen tan insoportable el momento presente.

Capitulo 16: Esfuerzo y resignación.
35.- Esto es natural, ya que las poblaciones mayoritariamente masculinas suelen darse en las fronteras de la civilización. M.- ¡INCREIBLE!

Capitulo 17: El hombre feliz.
36.- Casi nadie es capaz de ser feliz en una cárcel, y las pasiones que nos encierran en nosotros mismos constituyen uno de los peores tipos de cárcel.
37.- El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto del interés y el afecto de otros muchos.
M.- Finalmente parece aceptar la necesidad de un cierto grado de egoísmo (la conquista de la felicidad) cuando propone el esfuerzo de volcarse hacia fuera, salir de uno mismo.
©Óscar Fernández

viernes, 30 de marzo de 2012

Acerca de la Felicidad

Queremos en SOFIGMA que los señores socios inicien el debate sobre la felicidad para mayor enriquecimiento del próximo Encuentro. Pueden añadir nuevas entradas a continuación de ésta, o usar los comentarios en esta entrada, con el mismo fin.



También pueden optar por el Foro de Sofigma.

En todo caso se mantendrá información actualizada del debate, por correo electrónico, para todos los socios, de lo que sea publicado tanto en el Foro como el Blog, manteniendo la libertad de que los socios quieran o no, (puedan o no), usar los medios anteriores.

El libro de Bertrand Russell propuesto por D. Jesús A, Marcos para el debate se encuentra disponible en la la Web de Sofigma.

A la Secretaría de Sofigma no le parece mal el artículo de la Wikipedia para informarse algo sobre el autor.
Más prolijo y sistemático este sitio sobre filósofos: Russell.
Pero estaríamos encantados de contar con otros enlaces aportados por los socios para el común enriquecimiento intelectual.

viernes, 24 de febrero de 2012

Número y todo

El vicepresidente se incorpora a la discusión sobre el infinito en matemáticas

Queridos,
Antes de deslizarnos hacia temas tan áridos como en los que nos estáis sumergiendo, y a mí casi ahogando, me gustaría que planteásemos una cuestión algo más sencilla. Si hemos de hablar acerca del infinito matemático, no sería ocioso, creo yo, referirnos antes a la definición de los dos conceptos que, tan sabia y profundamente, nuestros foreros manejan con incredibile soltura. Me refiero a los conceptos de número y todo. Desearía humildemente que nos aclaraseis estos dos conceptos. En primer lugar, hablemos acerca de "número". ¿De qué se predican los números? ¿Qué designan los predicados numéricos en los objetos de los que se dicen? Cuando se dice de algo que es dos o tres, se está, evidentemente, enunciando una respuesta posible a la pregunta: ¿cuántos son? Pero, ¿qué es aquello por cuya cantidad se pregunta? La primera posibilidad que se me ocurre (más bien, que se le ocurre al autor del libro en donde leí esto, un gran maestro, MGB) es que los números se dicen de cosas. Y que, en consecuencia, designan propiedades sensibles o inteligibles de los objetos. Esta hipótesis nos llevaría hasta el problemón de la abstracción. Sin embargo, es la segunda posibilidad la más interesante y la que a mí me lleva a aporías insalvables. Según ésta, los números pueden muy bien designar conjuntos de objetos y no objetos en tanto que elementos de conjuntos posibles. En este caso el abanico de posibilidades es más amplio que el presentado por la anterior posibilidad. Si los números se dicen de conjuntos, pueden ser ahora propiedades de los conjuntos o relaciones entre los miembros conjuntados. Incluso la lengua común nos avisa aquí y nos indica el sinsentido de afirmar que un objeto es "cinco" o "seis" (exceptuamos el número 1, ¡menudo numerito! ¡De éste ni hablamos!¿Vale?) Cuando nos expresamos así lo que realmente queremos decir es que nos encontramos ante un objeto que es un todo en el que se reúnen colectivamente cinco o seis partes. Cinco o seis son las partes en tanto que coleccionadas en el conjunto global, en tanto que vinculadas unas con otras sin otro título que el de puros miembros de un conjunto. Sólo este peculiar tipo de objeto, una pluralidad, parece ser el destinatario de nuestra pregunta: ¿cuántos son? Y, claro está, sólo aquello que posee, en general, pluralidad, posee también una determinada forma de pluralidad. Pluralidad sería, pues, un género; el número, cada número entero positivo desde el dos sería una especie del género pluralidad. (Pues, en efecto, el cinco, pongamos por caso, sería el número que se predica de una multiplicidad de conjuntos: cinco mesas, cinco sillas, cinco sofigmáticos...). Un número cardinal sería de este modo un concepto de conceptos o, dicho de otro modo, la designación de una propiedad común a infinitos conceptos posibles. ¿Y el concepto pluralidad? ¿No serán los números las especies del concepto universal genérico "pluralidad"? ¿Es, entonces, el concepto "todo" más general que el de pluralidad o es el mismo concepto? ¿No designará el concepto de infinito una especie de la pluralidad? ¿Debe un todo contener necesariamente partes de dos especies distintas? ¿Y Dios? Dios como Unidad, ¿admite partes? ¿De qué se predica verdaderamente el número UNO? ¿De Dios? Y para los ateos sofigmáticos: ¿Es Dios un concepto identificable con la Unidad? ¿Con el Infinito? ¿Es un "concepto vacío? ¿De qué se predica realmente el Infinito? Me pierdo... Espero que nuestros dos máximos colaboradores en este foro nos iluminen con sus enseñanzas... RESPONDED MALDITOS
Rafa

jueves, 23 de febrero de 2012

Sobre el infinito

En atención a los demás socios reproducimos aquí la conversación que mantienen el ponente del próximo V Encuentro, D. Fernando de Terán, y yo mismo.

Reproduciré la secuencia de post (mensajes) en el hilo (conversación) creado por el mismo D. Fernando en el foro. Aprovechen los socios que lo deseen los comentarios al final de esta entrada para participar en la conversación aquí, si no pueden o no quieren hacerlo en el foro.


D. Fernando dixit:
Queridos foreros (hace tiempo que deseaba decir esto...es que es mi primera vez, lo reconozco):
El próximo día 25 de febrero, en el V Encuentro de nuestra Sociedad Gastronómico Filosófica Matritense, me gustaría que, entre todos, diéramos respuesta a una serie de preguntas. No sé si os parecerán interesantes, inquietantes, banales, intrascendentes o cualquier otra cosa, pero creo que son ineludibles para un conjunto de filósofos, o aspirantes, que se reúnen a discutir del infinito en matemáticas. Algunas se remontan a los orígenes de la matemática como ciencia , es decir, a la antigua grecia (con permiso de los chinos) y otras son casi de ayer (es decir, de hace menos de 2 siglos). Pero sobre todas ellas han reflexionado algunas de las mentes más brillantes de la historia de la ciencia, y su resolución ha implicado en todos los casos grandes cambios en el pensamiento matemático. Como lo bueno hay que dosificarlo, hoy me limitaré a plantear una de ellas. Mi intención es ir planteando una cada día hasta el día del V Encuentro. Pero en esto no puedo comprometerme, porque he de contar con mi memoria, en la que no tenga demasiada confianza.
La pregunta de hoy es la siguiente:
¿ES EL TODO MAYOR QUE LA PARTE?
Ahí queda eso.
Un abrazo,
Fernando

Yo contestó:
Sin lugar a dudas (gracias a ello es posible la ciencia), todo ser se identifica consigo mismo, el ser es y el no ser no es, entre el ser y no ser no cabe ser, y, todo ser es por una razón.
De estos se sigue que solo puede discutirse que el todo es mayor que sus partes, cuando se dice todo en un sentido y parte en otro.
Si por lo que sea podemos hablar de un todo y su parte (que tienen igual extensión cuando ésta es infinita), o más comunmente si suponemos un todo (los habitantes de la ciudad) y su parte (los habitantes varones de la ciudad), que son iguales si no existe otra parte (habitantes mujeres de la ciudad). La hemos liado.
Si se hace coincidir el todo y una parte con la misma extensión (en un mismo universo), ya no se distingue todo y parte, incumpliendo el primero de los cuatro primeros principios, y por ende todos.
Así que si la parte es y lo es de un todo, no es el todo, y aquélla es menor en el mismo sentido en que decimos que éste es mayor.
Así entiendo mayor el infinito de dos dimensiones comprendido en un infinito mayor pues lo es de tres (dimensiones), por ejemplo. Y el círculo de radio 3 comprendido en el de radio 6 cuyas circunferencias ambas son infinitas.

D. Fernando dixit:
La respuesta de Oskar63 me anima a continuar con mis preguntas por medio del foro, este medio en el que, como muy bien ha dicho nuestro Secretario, no "entra ni su padre". Reconozco que me deja algo aturdido su respuesta, pues ya el primer párrafo me resulta difícil de comprender: "Sin lugar a dudas (gracias a ello es posible la ciencia), todo ser se identifica consigo mismo, el ser es y el no ser no es, entre el ser y no ser no cabe ser, y, todo ser es por una razón".
-¿Por qué todo ser se identifica consigo mismo?
-La sentencia "el ser es y el no ser no es, entre el ser y no ser no cabe ser" ¿se puede entender como que excluímos cualquier otra posibilidad que no sea SER o NO SER? Si es así, creo que esto sí lo entiendo.
-¿Por qué todo ha de tener una razón? Desde el punto de vista científico, tiendo a secundar esta afirmación, pero más allá de la ciencia no le veo el por qué... ¿Razón es sinónimo de "sentido"? (lo que, a mi entender, entronca con el asunto del II Encuentro de SOFIGMA, sobre el sentido de la historia de la humanidad)
A pesar de mi aturdimiento, voy con la segunda pregunta:
LA CLASE DE TODOS LOS CONJUNTOS...¿ES UN CONJUNTO?
Ibi habere (que, según el tradutor de google, es la traducción al latín del castizo "ahí queda eso"...no sé, no sé, espero que los doctos en letras de nuestra sociedad me lo aclaren).
Otro abrazo, y...¡¡¡¡anímense el resto de socios a participar en el Foro!!!!
Fernando

Yo contestó:
Creo que el amigo ferditeran entiende más de lo que dice entender, por eso se atreve a comentar y discutir muy certeramente.
Pero como sigue haciendo preguntas, dejare la cuestión anterior y seguiré contestando como si fuese la encarnación de la verdad o verdadero por el hecho de ser (trascendental).
La clase de todos los conjuntos es otro conjunto. Lo que ya no tengo claro es si el "todos" es un número finito o es infinito. Quizá el conjunto de todos los conjuntos sea un infinito incluso en el caso que todos los conjuntos constituyan un numero finito, porque cada uno de estos conjuntos es a su vez infinito.
Véase por ejemplo, y es solo un ejemplo, en el caso del conjunto constituido por todos los conjuntos de números (en el caso de que solo existieran los naturales, los decimales periodicos y los decimales no periodicos) El conjunto de estos tres conjuntos de números es finito por contener solo tres conjuntos e infinito porque infinitos son los elementos contenidos en sus subconjuntos.
Vale

D. Fernando dixit:
Agradezco la confianza que el amigo Oskar63 deposita en mi entendimiento.
Sus comentarios al respecto de la segunda pregunta son interesantes, si bien habría que separar la "cardinalidad" (para entendernos, el número de elementos y, en particular, la "finitud" o la "infinitud" de un conjunto) de la "propiedad" de ser un conjunto, porque son cuestiones distintas.
En cualquier caso, el amigo Oskar63 introduce en la discusión una serie de conceptos importantes para la cuestión sobre la que estamos convocados para el próximo sábado (por cierto, que si las cuentas no me fallan, es dentro de 4 días, y no de 7, como se indica en la web de nuestra Sociedad). Por ejemplo: los números naturales, los decimales periódicos y no periódicos que, aunque no abarcan todos los números, sí son TODOS los que a nosotros nos interesan (y que se conocen como "números reales", por algo será). Y, efectivamente, el conjunto formado por los tres conjuntos que ha indicado (es decir: A=el conjunto de los números naturales, B=el conjunto de los decimales periódicos y C=el conjunto de los decimales no periódicos) consta de 3 elementos si entendemos esos conjuntos como elementos de un conjunto cuyos elementos son conjuntos. Pero dado que hablamos de la "clase" de todos los conjuntos, este ejemplo no nos vale, porque se nos queda muy corto (sólo tiene tres elemntos!!!). Otra idea importante relacionada con el mensaje de Oskar63 es la de subconjunto y, a partir de ella, la de el conjunto formado por todos los subconjuntos de un conjunto dado. Por ejemplo: Dado el conjunto X, formado por dos elementos, pongamos los, hasta el momento, dos únicos participantes en este foro: Oskar63 y ferditeran. En este caso, el conjunto formado por todos los subconjuntos de X es un conjunto con 4 elementos, a saber: 1. el vacío (interesante concepto, que parece ser el opuesto del infinito); 2. el conjunto formado por Oskar63; 3. el conjunto formado por ferditeran; y 4. el conjunto formado por Oskar63 y ferditeran. De paso, hay que decir que el conjunto vacío en teoría de conjuntos siempre es un subconjunto de cualquier conjunto dado.
Pues bien, aprovechando que Oskar63 ha introducido en la discusión los conjuntos de números, la tercera pregunta de la serie es la siguiente:
¿HAY MÁS NÚMEROS NATURALES O NÚMEROS DECIMALES PERIÓDICOS?
Pero...¡OJO!, los números naturales son números decimales periódicos...¡de periodo 0! (por ejemplo, el 2 es 2'0000000000...
He dicho.